jueves, 20 de octubre de 2022

Tardó 21 años la disculpa del Estado para la familia de Digna Ochoa; falta la justicia

Se cumple la sentencia de la Coridh

Jesús Ochoa (cuarto desde la derecha), familiares, abogados y amigos, durante el acto de ayer en Los Pinos.Foto Roberto García Ortiz
 
Periódico La Jornada
Jueves 20 de octubre de 2022, p. 14

El Estado mexicano tardó 21 años en reconocer que le falló a la defensora de derechos humanos Digna Ochoa al no poder garantizar su seguridad e integridad personal ni su derecho a la justicia por las fallas en la investigación de su caso.

En aquel momento, 2001, recién asumida la Presidencia por Vicente Fox y el gobierno del entonces Distrito Federal Andrés Manuel López Obrador, las autoridades investigadoras determinaron que la abogada veracruzana no fue asesinada, sino que había muerto por un suicidio simulado, resolución que los gobiernos capitalinos posteriores ratificaron en tres ocasiones.

Ayer por la mañana, en Los Pinos, el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, dio cumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coridh) que, en el punto relativo a la reparación del daño, ordena al Estado presentar una disculpa pública a la familia de la defensora, ultimada con un balazo en la cabeza en su despacho el 19 de octubre de 2001.

Jesús Ochoa, hermano mayor de una vasta familia (seis hermanos, cinco hermanas y media docena de sobrinos presentes en primera fila), aceptó las disculpas públicas del gobierno y expresó lo que para todos los Ochoa y Plácido de Misantla representó este acto: Significa que lo que dijimos hace 21 años y sostuvimos, a pesar de las burlas y las humillaciones de las que fuimos objeto, era cierto. Teníamos razón. A nuestra hermana la asesinaron.

Tras un procedimiento que duró casi una década ante el sistema de justicia interamericano, la Corte resolvió en noviembre del año pasado que el gobierno debía reabrir la investigación a fin buscar la verdad, esclarecer los hechos, identificar y en su caso, sancionar a los responsables materiales e intelectuales del homicidio.

La fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, en su turno ante el micrófono, informó que desde el momento en que se conoció la sentencia de la Coridh la dependencia reabrió el expediente y reanudó la averiguación con una unidad especializada, que trabajará con un enfoque de perspectiva de género y en acuerdo estrecho y constante con la familia Ochoa.

También hablaron en ese acto los abogados defensores Karla Micheel Salas y David Peña, quienes tomaron el caso hace 12 años. Ella se dirigió a la fiscal capitalina: Hoy tienes la posibilidad de materializar esa justicia. Sabemos que no es un reto sencillo, pero ahora ustedes pueden marcar la diferencia. Mantengan la llama de la esperanza encendida.

David Peña habló de la larga lucha para llegar a este punto y de cómo en el pasado muchos escucharon los cantos de sirena de un gobierno de izquierda que enlodó la memoria de Digna.

Analizó el impacto negativo que tuvo la versión oficial, con una verdad tergiversada, que dividió al movimiento de derechos humanos. Hizo un llamado a los activistas que antes se burlaron de nosotros y humillaron a la familia, a entender este momento como un fin de ciclo, con el reconocimiento del Estado de un asesinato como una oportunidad de desagravio y el inicio de una nueva época. Los instó: Acompáñennos, aprópiense ustedes también de esta sentencia.

No mencionó nombres, pero en la mente de muchos apareció el recuerdo del ex procurador Bernardo Bátiz y su mano derecha Renato Sales Heredia, hoy procurador en Campeche, de su asesor Enrique Flota, de la fiscal especial Margarita Guerra y también a integrantes en aquellos años del Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, que en su momento se plegaron a la versión del suicidio simulado, sumándose a la oleada de desprestigio contra quien fue jefa de su área jurídica.

Como parte de las medidas de reparación del daño ordenadas por la Coridh, Martí Batres, secretario de Gobierno de la Ciudad de México, anunció que a partir de hoy, los responsables de la nomenclatura de la ciudad cambian el nombre de una calle, antes doctor Gabriel Hernández, a calle Digna Ochoa. Es un tramo, entre doctor Lavista y Río de la Loza, en la colonia Doctores, que corre a un costado de la antigua PGJDF, una acera donde Jesús, sus hermanos y sus abogados tuvieron que esperar interminables horas, incontables días, mes tras mes, dos décadas, para lograr una justicia que, hasta ahora, no ha llegado.

El momento más emotivo ocurrió cuando Jesús recordó la niñez en pobreza de los niños Ochoa, hijos de Irene, ya fallecida, y don Eusebio, albañil, cañero, luchador sindical que también sufrió violencia y represión. Trece hijos que fueron a la escuela con ropa regalada, pero siempre limpios y que, muchas veces, antes de acabar el día ya habían salido a trabajar y vender algo para ayudar al sustento. Nueve lograron hacer una carrera profesional. Digna, asesinada a los 37 años (hoy tendría 58), fue la primera, licenciada en derecho por la Universidad de Veracruz.

Manita, negrita, no vamos a parar hasta encontrar justicia, prometió el hermano mayor a la defensora cuando yacía en su féretro, muy pálida y los orificios de la nariz taponados con algodón, recordó ayer Jesús que le prometió a Digna en una funeraria de la ciudad de México. Y la promesa –dijo– sigue en pie.

Entre los agravios que sufrió la familia, Ochoa recordó la forma despectiva con que su primera abogada, Bárbara Zamora, dejó la defensa sin dar explicación. Y la revictimización que sufrieron cuando, por orden judicial, el cuerpo de Digna fue exhumado para una segunda necropsia. Al final, la PGJDF volvió a determinar suicidio.

Algo más: la humillación que sintió la familia cuando el investigador de la PGJDF Renato Sales alteró la escena del crimen, se llevó los muebles del despacho a su oficina y escenificó ante los medios, como si fuera un set, la escena del suicidio. La parte más ruin y cobarde, cuando insultaron y enlodaron la memoria de mi hermana con la resolución final de la fiscalía especializada de entonces, de considerar a Digna capaz de suicidarse por sufrir trastornos mentales y descalificar la importancia de su trabajo como defensora de primera línea.

En la declaración solemne del reconocimiento y la disculpa pública de Encinas a la familia, el subsecretario también reivindicó su memoria y su historia. Agregó que, para cumplir integralmente la sentencia, Gobernación impulsa la creación de un marco legal para fortalecer una política de protección y garantizar el derecho a libertad de expresión y el derecho a defender los derechos humanos.

Godoy fue elocuente al dignificar, valga la redundancia, a Digna. Dedicó su profesión, su espíritu y su alegría a la defensa de los vulnerables que participaban en causas justas: estudiantes, ambientalistas, activistas sociales. No lo dijo, pero quedó flotando: también defendió a los más estigmatizados de los movimientos sociales, a quienes optaron por la vía de las armas, como los zapatistas.

Finalmente, recordó que muchos de los servidores públicos que hoy estamos en el gobierno federal y en muchos gobiernos locales venimos de esas mismas visiones, esos mismos principios.

El acto solemne se realizó en el salón Adolfo López Mateos del Complejo Cultural Los Pinos ante decenas de representantes de colectivos nacionales e internacionales y de litigantes, peritos, activistas y comunicadores que, de una u otra forma, fueron testigos de aquella otra mentira histórica que ayer terminó de desplomarse.

Al final, quedó resonando lo dicho por Jesús Ochoa y Plácido: Digna Ochoa no está muerta. Está más viva que nunca y exige justicia.


martes, 18 de octubre de 2022

¡Hasta la #JusticiaDigna!

A 21 años de su feminicidio, DIGNA OCHOA Y PLÁCIDO sigue haciendo historia.

Este 19 de octubre el Estado Mexicano ofrecerá una disculpa pública en Los Pinos por todas las violaciones cometidas contra la abogada y su familia, como parte de las múltiples medidas de reparación dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Sigue la transmisión por nuestro Facebook este miércoles 19 a las 10 horas.

sábado, 29 de enero de 2022

Digna Ochoa y familiares vs México

A

causa de un contexto adverso y desfavorable para su importante labor cotidiana, la vida e integridad de las y los defensores de derechos humanos y periodistas se hallan en riesgo constante. Diversas manifestaciones públicas por los asesinatos de personas dedicadas al periodismo nos confirmaron apenas esta semana que tal crisis y situación sigue. También resulta por ello una constatación relevante la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), titulada Digna Ochoa y Familiares vs México, recién dada a conocer.

En consecuencia, es oportuno el empleo de ésta como una hoja de ruta de acciones a favor de la protección de personas defensoras de derechos humanos, de periodistas y de todos aquellos que se organizan para defender sus derechos y se expresan libremente. Dicha sentencia nace de la urgente necesidad de justicia para Digna Ochoa y sus infatigables familiares, así como para las organizaciones que les han acompañado durante estas dos décadas. Recordemos que Digna fue una defensora de derechos humanos en México, originaria de Veracruz. Con un fuerte compromiso desde muy temprana edad en la defensa de las personas y grupos más desfavorecidos del país, se caracterizó por su involucramiento a fondo por la justicia, la verdad, y por tratar de revertir un sistema de muerte y represión que, por desgracia, experimentó en carne propia.

Fue asesinada en la Ciudad de México el 19 de octubre de 2001. A partir de las investigaciones posteriores se dijo, por desgracia, que su muerte se había tratado de un suicido disimulado, derivada tal conclusión de meros estereotipos de género y prejuicios hacia su labor como defensora de derechos humanos. Hoy Digna se convierte en un referente para todas las personas dedicadas y entregadas a la defensa de los derechos humanos. Su vida es testimonio vivo de un largo caminar por un México en paz, con justicia y dignidad.

La CoIDH fue contundente al establecer para México el deber de reparar los daños por las violaciones comprobadas a derechos humanos, y de garantizar su no repetición. Estableció que el Estado mexicano debe reabrir las investigaciones para esclarecer los hechos, ya que las primeras investigaciones llevadas a cabo carecieron de solidez. Derivado de la reapertura de las indagaciones, debe juzgarse a los responsables de su muerte, además de cumplir con todas las medidas de reparación directas y de diversos tipos para con los familiares.

Resulta además trascendente que la sentencia nos deje entrever la continuidad de un contexto violento y riesgoso para la labor de la defensa de los derechos humanos entre la época del asesinato de Digna y la actualidad. No perdamos de vista lo que sentenció la CoIDH. La generación por ejemplo de un plan de fortalecimiento del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. Aunado a esto, se deberá contar con un protocolo específico y especializado para la investigación de ataques contra las personas defenso-ras de los derechos humanos.

Pide igualmente la Corte que se concrete, conforme a los tiempos establecidos en su fallo, un Mecanismo de Protección de Testigos que intervengan en el Procedimiento Penal, y en el mismo sentido una serie de tareas legislativas. Éstas incluyen una modificación que dote de autonomía e independencia a los servicios periciales en la Constitución, así como el generar una Ley Federal Para la Protección de las Personas que intervienen en el Procedimiento Penal.

Al parecer de la Corte, todo esto buscaría que el Estado mexicano repare los daños y cumpla con la garantía de no repetición. Con esta sentencia contamos ahora con un instrumento que ayudará a resarcir en algo los daños a Digna y a su familia, y que servirá para dignificar y encomiar la importante labor de las personas defensoras de derechos humanos y periodistas.

Quienes por décadas nos hemos dedicado a esta tarea sabemos que no es un camino fácil, pero demandamos que el Estado ponga todo a su alcance para la protección en la defensa de los derechos. Tal y como lo dijo la Corte en esta sentencia, crear las condiciones necesarias para el efectivo goce y disfrute de los derechos establecidos en la Convención [Americana de Derechos Humanos], está intrínsecamente ligado a la protección y al reconocimiento de la importancia del papel que cumplen las y los defensores de derechos humanos, cuya labor es fundamental para el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho. Partiendo del reconocimiento de una crisis de derechos humanos aún presente, abrazando recomendaciones y resoluciones internacionales como la que ahora comentamos y poniendo al centro la protección y participación de los defensores de los derechos humanos, podremos avanzar para cambiar este funesto contexto. Digna Ochoa seguirá presente como estímulo para no declinar en la senda de la defensa de los derechos humanos y en los esfuerzos a favor de la justicia.

sábado, 22 de enero de 2022

Tras dos décadas de lucha, la Coridh nos dio la razón: hermano de Digna Ochoa

Confía en que se castigue a los responsables de su muerte

Jesús Ochoa (centro), junto a los abogados Karla Michelle Salas y Alan Piñón.Foto María Luisa Severiano
 
Periódico La Jornada
Sábado 22 de enero de 2022, p. 9

La sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coridh) en el caso de Digna Ochoa nos da la razón sobre lo que hemos afirmado durante más de 20 años de lucha e insistencia, algo que nosotros jamás titubeamos: en que mi hermana había sido asesinada, aseveró Jesús Ochoa. En representación de su familia, manifestó que tienen confianza en el gobierno federal para reabrir el caso y castigar a los responsables.

Compartió que esta lucha ha sido una travesía totalmente desigual y desgastante al enfrentarse a algunos cuestionamientos de la propia autoridad e incluso de algunas organizaciones sociales. Luchar contra el Estado o los impartidores de justicia no es fácil. Hay que tener mucho valor, mucha confianza en sí mismo y de lo que buscábamos en aquel entonces, que siempre fue justicia, y creo que hoy se viene o está por darse.

Van a cargar con la vergüenza y la culpa en su conciencia, si es que tienen, Bernardo Bátiz Vázquez (entonces titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal) y Renato Sales Heredia (subprocurador). Ya que ellos nos denostaron tanto a la familia y a la propia víctima, manifestó.

Jesús Ochoa relató que en este andar han sufrido en cuestiones económicas, ya que viajábamos continuamente de Misantla, Veracruz, a Ciudad de México, pero eso no fue impedimento para dar seguimiento puntual al caso.

En conferencia de prensa, organizaciones representantes de la familia, calificaron la sentencia de la Coridh como histórica, con importantes repercusiones para México y la región latinoamericana, que reconoce que el Estado mexicano violentó el derecho a la vida, la dignidad y la honra de Digna Ochoa.

El Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional recordaron que la Corte concluyó que la determinación ministerial de que la defensora falleció el 19 de octubre de 2001 como consecuencia de un supuesto suicidio simulado no estuvo sustentada en la valoración objetiva de pruebas recolectadas, sino que fue difícilmente compatible con la sucesión de hechos que constan probados y, en específico, con las circunstancias y forma en la que habría tenido lugar dicha muerte.

Karla Michelle Salas, del Grupo de Acción, resaltó que a través de la sentencia queda evidenciado que no sólo se cometió una injusticia contra Digna Ochoa y su familia, sino que también durante muchos años el Estado mexicano fabricó una verdad, utilizaron el aparato de justicia para desprestigiar la labor de la defensora.

David Peña, también de dicha organización, mencionó que ya se tiene agendada una reunión con personal de las secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación para avanzar en el cumplimiento de la sentencia. Confió en que este proceso sea mucho más ágil y consideró que para ello se necesita no sólo voluntad, sino la intencionalidad de llegar a la verdad.

jueves, 20 de enero de 2022

México atenderá fallo de CoIDH sobre caso Digna Ochoa: SRE y SG

Arturo Sánchez Jiménez y Alonso Urrutia 

Ayer la Corte Interamericana emitió su resolución sobre el caso Digna Ochoa y determinó la responsabilidad del Estado mexicano en graves fallas en la investigación de la muerte de la activista y ordenó reabrir el caso, juzgar y sancionar a los responsables, efectuar un acto público de responsabilidad internacional y crear un reconocimiento en derechos humanos que lleve su nombre. Foto Cuartoscuro / Archivo

Ciudad de México. Luego de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) ordenó a México reabrir las investigaciones de la muerte de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Gobernacion manifestaron que el Estado atenderá puntualmente lo que señale el organismo internacional en dicho caso, en materia de reparación del daño.

Por separado ambas dependencias resaltaron que el Estado “refrenda los compromisos y acuerdos alcanzados con los peticionarios en el presente caso en materia de reparación del daño y atenderá puntualmente lo que señale la Corte en este aspecto”.

El consultor Jurídico de la SRE, Alejandro Celorio, dijo que en su resolución la Corte “reconoce la disposición del Estado mexicano de atender las peticiones de los familiares de Digna y emite varias disposiciones para la reparación integral en este caso”.

México, dijo, reitera su compromiso con la protección de los derechos humanos y su respaldo a la labor de las y los defensores de los derechos humanos.

Por último, indicó, el Estado “manifiesta una vez más su reconocimiento a la labor de la defensora Digna Ochoa y reitera su compromiso de honrar su memoria y su legado”.

Por su parte, la Secretaría de Gobernación informó que el Estado mexicano “estudiará con atención las disposiciones del Tribunal Interamericano en su resolución definitiva sobre el presente caso, a fin de cumplir con sus términos de conformidas con sus obligaciones a la luz de la Convención Americana de Derechos Humanos”.

Textualmente la sentencia de la Coidh señaló: “En su escrito de alegatos finales, y derivado del reconocimiento parcial de responsabilidad realizado por el Estado, este informó a la Corte que había llegado a un acuerdo con los familiares de la señora Digna Ochoa que comprende “la aceptación y disposición de reabrir la investigación, en términos de lo señalado en la recomendación tercera del Informe de Fondo emitido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.

“La Corte valora positivamente la voluntad del Estado de reabrir la investigación penal de manera diligente, efectiva y dentro de un plazo razonable con el objeto de esclarecer los hechos en forma completa. A la vista de lo anterior, la Corte dispone que el Estado deberá, en un plazo razonable, promover y continuar las investigaciones que sean necesarias para determinar las circunstancias de la muerte de la señora Digna Ochoa y, en su caso, juzgar y eventualmente sancionar a la persona o personas responsables de su muerte, todo ello realizado con la debida perspectiva de género y sin la aplicación de estereotipos perjudiciales”.

Ayer la Corte Interamericana emitió su resolución sobre el caso Digna Ochoa y determinó la responsabilidad del Estado mexicano en graves fallas en la investigación de la muerte de la activista y ordenó reabrir el caso, juzgar y sancionar a los responsables, efectuar un acto público de responsabilidad internacional y crear un reconocimiento en derechos humanos que lleve su nombre.

México es responsable por las graves falencias ocurridas en la investigación de la muerte de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa

 

México responsable de las graves falencias en la investigación de la muerte de la defensora Digna Ochoa: Corte IDH


Por: Redacción
Ciudad de México, 19 de enero del 2021.- Esta tarde, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) emitió la sentencia en la que encontró responsable internacionalmente al Estado mexicano por las graves falencias en la investigación de la muerte de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa. Por su parte, el Estado sólo reconoció parcialmente su responsabilidad internacional.

En la sentencia del caso Digna Ochoa y familiares vs. México, la Corte IDH apuntó que se presentaron numerosas equivocaciones en el manejo de la escena del crimen y en la necropsia médico legal realizada por las autoridades mexicanas. La Corte también consideró que las investigaciones realizadas fueron sesgadas y basadas en estereotipos de género que ponían en duda la credibilidad de Digna Ochoa y señaló la existencia de un discurso de los agentes estatales a denostar la imagen pública de la defensora.

A veinte años del asesinato de Digna Ochoa, la Corte también señaló que México “violó el plazo razonable para la investigación de los hechos” y que, aunado a las deficiencias ya mencionadas y el discurso público en contra ella, “también se afectó el derecho a la honra y la dignidad de la defensora.

En la sentencia, la Corte IDH ordenó al Estado mexicano a adopción de diversas medidas de reparación, entre las cuales destacan: promover y continuar las investigaciones que sean necesarias para determinar las circunstancias de muerte de Digna Ochoa y, en su caso, juzgar eventualmente y sancionar a la persona o personas responsables de su muerte; realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional; elaborar un plan de fortalecimiento calendarizado del “Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas”; crear e implementar a nivel federal un protocolo específico y especializado para la investigación e ataques contra las defensoras y defensores de derechos humanos, entre otras.

Digna Ochoa fue asesinada el 19 de octubre del 2001 en su despacho, en la colonia Roma, en la Ciudad de México. Su cuerpo fue encontrado con dos heridas de bala calibre 22., en la cabeza y en la pierna. Sin embargo, la Procuraduría General de Justicia, en julio de 2002, aseguró que la causa de muerte de la defensora había sido un “suicidio simulado”. Sin embargo, las investigaciones carecían de credibilidad y el caso fue llevado por sus familiares hasta la Corte que hoy emitió dicha sentencia.

Digna Ochoa y Plácido fue una abogada destacada por su labor en la defensa de los derechos humanos. Fue abogada en el caso Aguas Blancas, formó parte del equipo de defensa contra el Estado por la masacre del El Charco, entre otros casos.